La
palabra árabe “guiná” abarca a todo canto, danza o música profana
que incita en el oyente sus bajas pasiones y le priva de su capacidad de razonar
y pensar. Esta clase de música es considerada ilícita en el Islam. Aparta al
hombre del recuerdo de Allah (Dios en idioma árabe) y lo predispone a una
conducta inmoral, como el consumir alcohol u otros embriagantes, el abandono del
pudor y el recato, el exhibicionismo o desnudez, los placeres carnales
prohibidos, el adulterio, la fornicación, etc. En pocas palabras es una de las
vías que conduce a la corrupción del individuo, la familia y la sociedad.
Es
sabido que los poderes imperialistas y sus lacayos siempre se han servido del
guiná como una de las armas de dominación de los pueblos para privarlos de
su voluntad de lucha y determinación en pro de la justicia, la libertad y la
adoración a Dios como fuente de toda perfección.
El
Imam Sadiq (P.) dijo: “Lo ‘halal’ –lícito- impuesto por Muhammad
(B.P.D.), es halal hasta el Día de la Resurrección”.
El
Imam Alí (P.) sostuvo que: “Quien se precipita desesperadamente tras los
deseos inmoderados, corre el riesgo de encontrar la destrucción y muerte”.
Del
Profeta (B.P.D.) se narra que afirmó: ‘A cinco personas Dios no mirará
(no será indulgente con ellos) el Día de la Resurrección...’ Nombró
entre las mismas al cantante del guiná.
Según
Iusuf Islam (Cat Stevens, ex cantante de rock inglés), la música que él
realizaba no lo satisfacía interiormente a pesar del éxito y popularidad
lograda. Reconoció el carácter vano e ilusorio de la música que componía.
Los
efectos del guiná o música nociva que alcanza en mayor medida a los jóvenes
pueden llegar a ser desbastadores para la personalidad. Cuántos seres humanos
simples son transformados en personas indiferentes, ociosas, irresponsables, y a
veces violentas, alcohólicas drogadictas u homosexuales.
Observando
bien a través de la experiencia ajena, los lugares bailables actuales muestran
un acondicionamiento que sin lugar a dudas daña física y espiritualmente a los
jóvenes. Música estridente que afecta al sistema nervioso y lo debilita;
oscuridad y lugares especialmente acondicionados para exacerbar los instintos
sexuales; muchas veces se incluye la venta de alcohol.
Muchas
veces se observa en el vecindario de las discotecas las secuelas de destrozos y
pintadas que dejan quienes frecuentan esos antros nocturnos. Incluso se ha
llegado a ver grafitos obscenos en templos religiosos aunque estos templos
pertenezcan a su propio credo.
Dijo
el Imam Alí (P.): “La frecuente audición de canciones (guiná) produce la
miseria”.
Uno
de los slogans pregonados por muchos cantantes de rock es el de “Sexo,
droga rock & rol”, con este slogan y con los ejemplos que ofrecen los
“ídolos” del rock como el conjunto “Gun’s Roses, Madona, Michael
Jackson, etc., ¿qué clase de educación y qué tipo de valores y modelos se le
inculca a los adolescentes? ¿Qué beneficios físicos y espirituales les depara
a los jóvenes y no tan jóvenes nutrirse del producto de estos cantantes? ¿No
generan acaso una rebeldía vana de los jóvenes hacia sus mayores como se ve en
el caso de la adolescente que se suicidó aquí en Buenos Aires porque sus
padres no la dejaron ir al recital de los “Gansos”?
El
Islam nos enseña a defendernos y purificarnos con respecto al guiná y
sus efectos nocivos para nuestra alma, a través de la guía del Sagrado Corán,
la Sunna (Tradición) del Profeta Muhammad (B.P.D.) y los dichos de los Santos
Imames (P.)
Dijo
el Profeta Muhammad (B.P.D.): “Fue Iblis (el demonio) el primero que hizo
guiná”.