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El Islam y el gobierno islámico son fenómenos divinos, y sus prácticas
garantizan prosperidad en este mundo y salvación en el próximo. Pueden poner
fin a la injusticia, a la tiranía, depredación y corrupción, y ayudan a la
humanidad a alcanzar la perfección ideal. Contrario a las escuelas no monoteístas
de pensamiento, el Islam se preocupa y supervisa al hombre en todos sus
aspectos, tanto el individual como el social, el material, el espiritual,
cultural, político, económico y militar. No pasa por alto ni el más insignificante de los asuntos que afecte la educación y el progreso espiritual
y material del hombre y su sociedad. El Islam ha señalado los obstáculos en el
sendero hacia la perfección, y ha ofrecido soluciones para suprimirlos. Y ahora
que con el apoyo de Dios, la República Islámica ha sido instituida en Irán
por la poderosa mano de su pueblo comprometido, es la obligación de este noble
pueblo, teniendo en cuenta la supremacía del Islam y sus decretos, esforzarse
por cumplir todo lo concerniente al sistema de la República Islámica, ya que
la preservación del Islam tiene prioridad sobre toda otra obligación. Los
grandes Profetas, comenzando por Adam (P.) hasta el Sello de los Profetas,
Muhammad (B.P.D.), también se sacrificaron y lucharon incansablemente por esta
causa (el monoteísmo), sin que ningún obstáculo les impidiera llevar a cabo
su gran obligación. Después del Profeta del Islam (B.P.), sus discípulos
comprometidos, los Imames Infalibles (P), no dudaron en derramar su sangre por
afianzar este cometido.
Imam
Jomeini (R.A.)
BIOGRAFIA
DEL FUNDADOR DE LA REPUBLICA ISLAMICA DE IRAN
IMAM
JOMEINI
Traducción:
Mayid Mohtadi Haghighi
Este
gran hombre que amaneció brillante
como el sol en el mundo del Islam, dando luz de esperanza a los corazones de los
creyentes de esta religión y todos los oprimidos y empobrecidos del mundo, consolidó
sus pasos con la potencia.
En
realidad el Imam Jomeini no sólo fue el líder de los musulmanes del Irán y de
la Revolución Islámica, sino que se sintió responsable de todos los
musulmanes y oprimidos. El entendió precisa y responsablemente que los
opresores del mundo y sus lacayos, usaban su poder para destruir al Islam y a
los musulmanes; adueñándose de los recursos de los países islámicos,
explotando cruelmente a las naciones tiranizadas. Por eso se opuso seriamente a
ellos, considerándolos responsables de todas las catástrofes.
El
gran líder de la Revolución Islámica, se dedicó exclusivamente al Islam y a
sus ideales espirituales; trabajando incansablemente por los mismos.
A
lo largo de su vida se esforzó en desarrollar los principios islámicos,
divulgando su sabiduría, estableciendo un gobierno islámica, basado en la
jurisprudencia religiosa, más un núcleo del gran liderazgo de los musulmanes,
levantando a la vez la bandera de la lucha y oposición contra el mundo de
opresión e infidelidad.
Todo
lo hizo sincera, sabia y entusiastamente, sin ninguna restricción.
El
líder del mundo islámico nació el 20 de yumad az-zani de 1320,
coincidente con el nacimiento de Fátima Az-Zahra, la querida hija del Profeta
(B.P.D.). Nació en la ciudad de Jomein en una familia clériga.
Siendo
un niño de apenas cinco años de edad, fue martirizado su padre. A
partir de ahí es criado por su madre y su tía. Su adolescencia, su educación
primaria y aprendizaje elemental pasaron ante los sabios en la misma ciudad.
A
los 19 años fue a Arak para continuar su educación religiosa tradicional. El
centro Araquí de las enseñanzas teológicas y tradicionales era considerado de
gran importancia en cuanto al estudio de la religión, liderado y presidido por
el difunto Ayatullah Jeque Abdal-Karim Haeri-e Yazdi. El difunto Ayatullah Haeri
en base al pedido de algunos clérigos conocidos de Qom fue a esa ciudad en el año
1340, en ese mismo año estableció el gran Seminario de Educación Teológica
de Qom, al lado de la tumba de la Digna Dama del Islam, Hazdrat-e Ma’sumah, lo
cual lo convierte en pionero al respecto.
El
Ayatullah Jomeini siguiendo a su maestro y luego de la transferencia del Centro
Araquí de Teología desde Arak a Qom, llegó a esa ciudad junto con el
Ayatullah Haeri para seguir aprendiendo las lecciones del sabio Ayatullah Haeri
y de otros grandes maestros del Centro, hasta 1355, cuando murió Haeri.
El
Imam Jomeini ahondó profundamente en sus lecciones y en las de otros maestros
del lugar. Al morir su gran maestro, no atendió otras clases, salvo al difunto
Ayatullah Buruyerdi.
Entre
los profesores y sabios a quienes visitó el Imam Jomeini –según él mismo lo
contó-, dos de ellos han tenido gran influencia en su vida moral e intelectual.
Sólo ellos, pueden considerarse sus guías y maestros.
El
difunto Ayatullah Hayi Sheij Abdul Karime Yazdi y el fallecido Ayatullah Hayi
Sheij Muhammad Shah-abadi, quien permaneció en Qom hasta 1354. Aprendiendo los
grandes conocimientos islámicos, su gran aptitud y su increíble perseverancia,
lo llevaron a adquirir tempranamente el rango de una autoridad religiosa. Comenzó
a ser visto como una gran autoridad en las narraciones islámicas y aspectos
filosóficos.
Entre
los eruditos islámicos, muy pocos lograron unir el rango religioso y los
conocimientos islámicos, con la construcción interior de sí mismos, ante una
gran experiencia suprema en misticismo.
Aun
joven su prominencia y dedicación a los estudios filosóficos le convirtieron
en una autoridad en filosofía islámica y un referente en las cuestiones
ambiguas y las problemáticas graves.
Lo
que distingue al Imam es su espíritu bravío y su valentía en la lucha contra
los enemigos del Islam, en especial contra el gobierno dictatorial de Reza Jan y
Muhammad-Reza. Su oposición contra estos últimos fue manifestada a lo largo de
los años, hasta que formó un gran Movimiento, el cual no sólo acabó con una
monarquía de 2500 años en Irán, sino que hizo temblar hasta el derrumbe los
pilares de la tiranía y opresión en el mundo entero. Este Movimiento empezó
en marzo de 1962, luego de los vanos esfuerzo dcl Shah para eliminar la
“palabra del Islam y el Juramento del Sagrado Corán”, de las sociedades
aldeanas y rurales, so pretexto de permitir sufragar a la mujer a fin de que
éstas tuvieran representación en el Parlamento.
Todos
los eruditos y autoridades religiosas estaban presentes en ese gran
Movimiento, pero el hombre más destacado en él fue el Imam Jomeini, cuyos
contundentes discursos anti-shah, como así mismo sus comunicados
revolucionarios, lo han colocado en un peligro para Norteamérica e Israel,
desembocando finalmente en el Movimiento del 15 de jordad de 1342 (5-6-63).
El
régimen dictatorial del Shah encarceló al Imam el mismo día. Al poco
tiempo, el líder debe exiliarse en Turquía. Al año es trasladado a Nayaf
Ashraf. A pesar de toda esta presión no pudieron impedirle dirigir su
Movimiento.
El lideró a los revolucionarios musulmanes del Irán, con el fin de conseguir
los altos fines del Movimiento, a través de discursos, lecciones, mensajes y
comunicados publicados en distintas ocasiones. Por lo tanto, y como resultado
de la presión del régimen baasista iraquí, el Imam partió de Irak rumbo a
Francia en octubre dc 1357 (1978).
El
Movimiento iniciado el 5 de junio de 1963, liderado por el Imam Jomeini, culminó
durante los años 1977/78. Bajo la presión popular, el Shah se vio obligado a
salir del Irán en enero de 1979. El Imam, luego de quince años de exilio
regresó a su tierra islámica donde fue recibido por millones de manifestantes,
quienes todo lo soportaron; el pueblo común y sus discípulos. Su presencia
ante el pueblo fue de tal influencia que a los diez días de su arribo al
territorio iraní, una Revolución Islámica
ocurrió
milagrosamente. El 12 de Farvardín de 1358 (4-4-79), el sistema de gobierno
reinante en el país, fue anunciado con una votación casi unánime como una República
Islámica, así resultó desarraigado el régimen monárquico que gobernó por
varios siglos en Irán.
Durante
los años post-revolucionarios y tras una victoria revolucionaria en Irán, el
país nunca estuvo tranquilo, debido a los hechos hostiles del enemigo
exterior e interior. El más largo y molesto de ellos fue la guerra impuesta
—ocho años de duración— por el mundo opresor, a través de la mano diabólica
del régimen baasista de Irak. Más la gran Nación Iraní, a lo largo de todos
estos años, resistió, pese a todo complot, puesta su fe en el Islam y en el
liderazgo del Imam. Muchas escenas épicas y gloriosas tuvieron lugar en
defensa del territorio, religión e ideales, habiendo anulado todas las
conspiraciones del enemigo, demostrando su orgullo, su coraje, su paciencia y
honestidad, a través del sacrificio de millares de mártires, heridos y
desaparecidos de guerra. Ellos eran seguidores del Imam o hijos de la Revolución.
El
13 de jordad de 1368 (3-6-89), la ilustrada personalidad del gran líder de la
revolución y fundador de la. República Islámica del Irán se unió al
horizonte de la existencia. Su gran alma voló hacia los cielos, hacia su Alá.
Más los seguidores de su sendero, es decir la Gran Nación del Islam, en
especial el pueblo valiente de Irán, seguirá combatiendo a la luz extendida
por el Imam, hasta la venida de Mahdi, y el establecimiento de un gobierno justo
en todo el mundo, para así realizar los ideales de amor por los cuales el Imam
lideró la Revolución Islámica.
Todos
los derechos reservados Asoc. Argentino Islámica
Revolución Islámica, Imán Jomeini y el
inicio de una nueva era
Todos
habían venido aquel día. Mujeres, hombres, jóvenes ancianos,
cuando os miráis de lejos, miráis la masa gloriosa del
pueblo que con la voz Dios es grande, el líder Jomeini, hizo
temblar la tierra bajo sus pies. Aquel día, docentes,
estudiantes, clérigos, comerciales, obreros y empleados
habían venido para demostrar al mundo el amor a un líder, el
Iman Jomeini.
En sus ojos se veía el honor y la grandeza,
llevaba en sus manos un ramo de flores que había recibido de
las almas fraternales. Cuando los rayos del sol cubrieron
todos los rincones, llegó de los lejanos horizontes, un
hombre competente y liberador y se escucha la voz entusiasta
y admiración del pueblo que aclamaba Oh Imán Jomeini.
Aquel día fue un primero de febrero de1979
(12 de bahman de 1357) cuando arribó al país el Imán
Jomeini. En aquellos días, un analista occidental escribió,
“ahora un religioso, destacado entre los clérigos de alto
rango, controla la política como un verdadero líder.
El diario londinense “Times” para presentar
este singular personaje de la historia escribió, el Imán
Jomeini es un hombre que a través de sus palabras ha atraído
a la población.
Él hablo con un lenguaje popular y da
autoconfianza a sus partidarios. Demuestra a la ciudadanía
que puede resistir y no se amilana ante un poder como
Estados Unidos.
El filosofo y analista francés, Michael Foco
declaró que el personaje del Ayatolá Jomeini es como una
leyenda. Ningún presidente de gobierno y ningún líder
político, incluso con el respaldo de los medios de
comunicación de su país, puede afirmar que su gente tiene un
vínculo tan profundo y poderoso con él.
El Imán Jomeini (Dios lo bendiga), fundador
de la revolución islámica no solo fue un líder político
–revolucionario. Este personaje valiente e infatigable pasó
largos años de su vida luchando contra la injusticia y la
tiranía y explicando la realidad al pueblo. Pero, más allá
de los modelos y marcos existentes fue un dirigente
religioso que persiguió los caminos y doctrinas de los
profetas divinos. Hablaba sobre derecho y justicia como una
realidad del nuevo estado. Por eso la revolución,
incentivada por el Imán Jomeini no pertenece solo a la
comunidad de Irán.
La Revolución Islámica siguió las doctrinas
del Islam y Corán que convocan a la comunidad mundial a la
honestidad y la justicia. Estos valores se respetan por
todas naciones. Por ello, el mundo contemporáneo esta bajo
la influencia de la ideología independista y liberadora de
esta revolución popular, que ha creado en el mundo una forma
de movimiento, despertar y autoconciencia.
La revolución islámica como la gran
revolución intelectual y espiritual de la época actual tiene
un lugar especial. La diferencia de la revolución islámica
con todas las revoluciones ha sido la renovación que esta
escondida en su naturaleza. Esta particularidad ha causado
que este movimiento revolucionario todavía sea después de
tres décadas, estudiado por analistas y expertos políticos y
sociales.
Sin embargo, somos testigos de un amplio
esfuerzo mediática por parte de los gobiernos occidentales.
Ellos tratan de propagar, bajo intereses, que la gran
revolución finalizo y demostrar que el estado es débil e
impotente.
El movimiento islámico se encuentra en la
vanguardia de la cuarta década en una condición particular.
Allí que este levantamiento surgió del interior popular, fue
como un creyente vivo y activo que ha pasado duros caminos y
ha encontrado finalmente la ruta hacia el crecimiento y
avance.
Desde el punto de vista de los expertos
políticos, la revolución islámica goza en la nueva coyuntura
del mismo poder y energía, y tiene la capacidad de batallar
contra los desafíos y daños futuros.
Detrás de esta revolución existió un líder
decisivo, perspicaz y valiente que diseñó el camino del
pueblo iraní y declaró que éste era el camino del Imán, la
revolución y la resistencia ante la imposición de las
superpotencias y la defensa a los oprimidos, hizo izar la
bandera del Islam y el Corán a nivel mundial.
La población valiente y resistente de Irán es
el apoyo principal de la revolución. Ellos en las coyunturas
sensibles y críticas con su presencia multitudinaria han
respaldado los valores y anhelos de la revolución. La
manifestación del 30 de diciembre del año en curso demostró
la grandeza gloriosa y el apoyo del pueblo hacia los anhelos
de la revolución después de tres décadas.
Según el líder de la revolución islámica
hasta que una nación defienda su derecho con conciencia, fe
será el orgullo y vencedor.
La revolución islámica según algunas
interpretaciones es como el amanecer del alba. Una clara
aurora que ha planteado esta idea en las llamas del fuego de
la tiranía y que tiene una política mezclada con la
moralidad y espiritualidad. Por eso es necesario que los
políticos y líderes, pongan en la agenda del día, la
justicia y realidad para que se implante en el mundo la paz
y justicia.
Esta revolución durante los problemas del
régimen de Shah, dio esperanzas y vida a las personas
desesperadas. El destino de Irán fue en febrero de 1979 la
unión con la libertad y fe, orientado al pueblo hacia un
claro horizonte.
La revolución islámica creció según los
valores espirituales y humanitarios, y regaló muchos
mártires para construir una comunidad basada en las
doctrinas vitales del Corán. En el interior de este
movimiento, se ve la sinceridad, resistencia y unidad.
La revolución islámica como un complejo vivo
y dinámico, demostró las capacidades del Islam en los
escenarios políticos y sociales y alude que la religión
puede existir en el interior de la vida de los humanos y
prepararlos en el camino del avance y bienestar. El profesor
español, Kilbes dice, con la revolución islámica revivió la
religión.
Se dio un nuevo enfoque a las bellezas
espirituales en la vida cotidiana y el mundo, se inclino
hacia la fe y atracciones espirituales para salvar las
relaciones sociales. Todos esto se inicio con la invitación
del Imán Jomeini y su revolución islámica en el escenario de
las ideas y percepciones de la comunidad mundial.
Ahora la década del alba de la revolución
islámica, es la década de la lealtad, del acuerdo del pueblo
de Irán con las memorias y recuerdos gloriosas de aquellos
días. La década del acuerdo del pueblo con la revolución
islámica y agradecimiento a las bendiciones divinas del
pueblo de Irán. El 1 de febrero (12 de Bahman) es
vanagloriar los anhelos y valores que el Imán Jomeini ha
regalado a los liberadores del mundo. Felicitamos este día a
todos los humanos concientes y el despertar.
Fuente: IRIB
2 de febrero de 2010
UNA
CARTA PARA LA HISTORIA
Hoy
se cumplen 17 años del histórico mensaje del Líder de la Revolución islámica,
el ayatolá Ruhollah Jomeini, a Mijail Gorbachov, el último presidente de la
Unión Soviética antes de que ésta se desmoronase como potencia mundial,
mensaje en el cual le advertía que el sistema comunista estaba abocado al
fracaso si seguía siendo indiferente a la libertad, a la religión y a la
espiritualidad.
La carta fue escrita por el Imán Jomeini el 1 de enero y enviada tres días más
tarde al Kremlin mediante una comitiva que envió a Moscú, encabezada por el
ayatolá Yavadi Amoli, para entregársela en mano al mismo presidente soviético.
Si bien Gorbachov hubo dicho a la comitiva iraní, respondiendo a la carta del
Imán, que “estamos aprobando una ley sobre la libertad de religión y se
puede convivir con diferentes ideologías en buena vecindad”, no obstante, los
acontecimientos posteriores mostraron cómo ni el mandatario soviético era
serio en este terreno ni tampoco la URSS tenía la capacidad para llevar a cabo
semejante idea.
Entre las cualidades a destacar del mensaje del Imán Jomeini es menester
mencionar el hecho de que mientras muchos políticos y analistas aún mantenían
la esperanza en la Unión Soviética como potencia a nivel mundial, o al menos
no se manifestaban de manera muy clara respecto a la situación de aquel extenso
país, el Líder iraní supo vaticinar la desmembración de la URSS cuando el
muro de Berlín aún estaba en pie cual símbolo de división entre Oriente y a
Occidente y la guerra fría seguía tan fría como siempre.
El Imán Jomeini pudo atisbar en aquella profética carta el desmantelamiento de
la ideología marxista y además pudo advertirle a Gorbachov que tuviese cuidado
de mirar hacia Occidente para solventar los problemas económicos de la Unión
Soviética.
El fundador de la República Islámica de Irán predijo al ver claramente que el
materialismo dialéctico había llegado a un callejón sin salida: “De ahora
en adelante habrá que buscar el comunismo en los museos de la historia [...] a
los oídos de sus hijos ha llegado el sonido de la fractura de sus huesos.”
Otros de los puntos a destacar en esta misiva del Imán es cuando éste le dice
que una vía hacia el éxito puede ser una revisión de las políticas de los
predecesores del comunismo sobre al ateísmo y el fomento de la irreligiosidad
entre la sociedad, “lo cual ha supuesto el mayor golpe sobre el pueblo soviético”,
por lo que pidió “un regreso a la religión, al espíritu” y que el
Gobierno soviético no luchara contra ambos.
El Imán Jomeini explica desde su carta que “de la misma manera que el
marxismo ha llegado a un callejón sin salida, también al capitalismo
occidental le ocurrirá lo mismo (debido a esta misma indiferencia hacia la
religión y la espiritualidad)”
Ocho semanas después Gorbachov envió su respuesta mediante su ministro de
Exteriores, Eduard Shevardnadze, quien se la entregó al Imán en Teherán. En
ella, el presidente soviético valora la carta, mas en el texto se puede ver que
no había captado las dimensiones espirituales de la misiva del Líder de la
Revolución ya que lo único que hizo fue, por una parte, explicar las medidas
que estaba tomando para fomentar las libertades políticas en la URSS, y, por
otra parte, analizar los logros del comunismo en el terreno de la economía
desde la victoria de esta ideología en 1917.
A continuación damos el texto íntegro de la carta del Imán Jomeini.
" En el Nombre de Dios, el Clemente el Misericordioso
A Su Excelencia Mijail Gorbachov presidente de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas.
Con los deseos de felicidad y prosperidad para S.E. y el pueblo soviético.
Desde que asumiera las responsabilidades de su cargo, ha evidenciado por parte
de su S.E. un nuevo enfoque a la hora de analizar los acontecimientos políticos
mundiales, especialmente los concernientes a la Unión Soviética, y que su
audacia al confrontar las realidades de este mundo pueden constituirse en el
comienzo de una nueva etapa de transición capaces de producir transformaciones
en la actual situación internacional. Por todo ello he creído necesario
mencionar algunos puntos.
Aunque es posible que sus nuevas ideas y recientes decisiones sean solamente un
nuevo método para resolver disputas partidistas, y, paralelamente, algunos de
los problemas con los que se enfrenta su pueblo, es merecedor de elogio el
coraje que ha puesto de manifiesto en la revisión de una escuela de pensamiento
que ha aprisionado durante muchos años a las juventudes revolucionarias del
mundo detrás de barrotes de acero. Pero si piensa más allá de esas fronteras,
la principal cuestión que seguramente le ayudará a alcanzar sus metas con éxito
será reconsiderar las políticas de sus predecesores respecto a borrar a Dios y
la religión en la sociedad, lo que ha supuesto para el pueblo soviético el
duro de los golpes. Puedo asegurarle que ésta es la única fórmula gracias a
la cual podrá abordar con realismo los problemas de este mundo.
Por supuesto, es posible que los métodos incorrectos y prácticas erróneas de
los anteriores líderes comunistas en el campo de la economía hayan contribuido
a que el mundo occidental parezca como un verde vergel, pero la verdad subyace
en otra parte. Si quiere poner fin en esta coyuntura a las calamidades económicas
del socialismo y del comunismo mediante el único recurso de orientarse hacia el
centro del capitalismo occidental, no solamente fracasará en curar los males
sociales de su pueblo sino que otros sobrevendrán a consecuencia de sus errores
puesto que si hoy día los métodos del marxismo en lo económico y social han
llegado a un callejón sin salida, el mundo occidental también se encuentra
inmerso en los mismos problemas pero bajo una forma distinta así como en otros
problemas de diversa índole.
S.E. señor Gorbachov. Debemos encarar la verdad. El problema esencial de su país
no tiene raíces en la propiedad privada, la economía y las libertades. Su
principal problema tiene origen en la ausencia de la verdadera fe en Dios, el
mismo problema que ha arrastrado o arrastrará a Occidente hacia una sórdida
decadencia y al estancamiento. Su problema fundamental reside en su persistente
y fútil lucha contra Dios, fuente de toda existencia y creación.
S.E. señor Gorbachov. Resulta meridianamente claro para todos que a partir de
ahora habrá que buscar el comunismo en los museos de la historia de la política
mundial, ya que el marxismo no puede dar respuesta a las necesidades reales de
los seres humanos. Esto es así porque se trata de una doctrina materialista, y,
a fuerza de materialismo no es posible salvar a la humanidad de la crisis que
supone la falta de creencias espirituales, lo cual constituye la mayor aflicción
que padecen las sociedades en Oriente y Occidente.
S.E. señor Gorbachov. Es posible que en algunos aspectos no haya dado la
espalda al marxismo y que incluso de ahora en adelante pueda proclamar su firme
convicción en esta idea en las entrevistas. Sin embargo, usted es conciente de
que las cosas son diferentes en la realidad. El líder chino asestó el primer
golpe al comunismo, y usted le infligió el segundo, y, aparentemente el último
golpe a lo que actualmente conocemos como comunismo. No obstante, le pido
sinceramente a usted que no quede atrapado en la prisión de Occidente y del
Gran Satán [EEUU] cuando se derriben los muros de las ilusiones marxistas.
Espero que pueda tener el privilegio de acabar con los últimos residuos
decadentes de los 70 años de perversidad del mundo comunista, tanto de los capítulos
de la historia como en su propio país.
Incluso en la actualidad, gobiernos considerados aliados suyos, ansiosos de
asegurar los intereses de sus patrias y sus pueblos, nunca estarán dispuestos a
despilfarrar más recursos básicos de sus países como prueba de la validez del
comunismo, pues el crujido de los huesos rotos del comunismo decrépito ha sido
escuchado por sus propios hijos.
S.E. señor Gorbachov. Cuando después de 70 años puede escucharse la llamada a
la oración de Dios es el mas grande, y el testimonio de la misión profética
del Sello de los Profetas (la bendición y la paz sean con Mahoma y con su pura
descendencia), pregonada desde los alminares de las mezquitas de algunas de sus
Repúblicas, y que hace llorar a todos los seguidores del genuino Islam de
Mahoma, la bendición y la paz sean con él y su pura descendencia, considero
necesario recordarle una vez más que reflexione acerca de las dos
cosmovisiones, la materialista y la divina.
Los materialistas sostienen que los sentidos son el criterio de reconocimiento
de la realidad, y algo que carezca de materia se tiene por inexistente. Así,
necesariamente, consideran como algo totalmente ilusorio el mundo de lo
Invisible, como lo es el mundo de la existencia del Altísimo, de la Divina
Revelación, de la profecía y el Día del Juicio Final. Pero la base del
conocimiento de la cosmovisión divina está compuesta de sentido y razón; y
todo lo que es racional entra dentro de la esfera del conocimiento, aunque del
conocimiento no sensorial. Por consiguiente, la existencia incluye a ambos, lo
presente y lo invisible, y todo aquello que carece de materia puede sí ser
existente. Así como la existencia material está basada en el ente abstracto,
la percepción sensorial esta también basada en el conocimiento racional.
El glorioso Corán desaprueba los fundamentos del punto de vista materialista
del mundo, y critica a aquellos que no creen en la existencia de Dios
argumentando que de lo contrario se vería. “¡Oh Moisés!, no te creeremos
hasta que veamos a Dios claramente [Azora de la Vaca, aleya 55].” Y añade:
“Las miradas no pueden percibirle, si bien El percibe todas las miradas;
porque es Imperceptible, Omnisapiente [Azora 6, aleya 103].
Podemos continuar temporalmente sin el querido y glorioso Corán y su lógica
concerniente a la Divina Revelación la Misión Profética y el Día del Juicio
Final, asuntos que usted contempla simplemente como materia de discusión.
No siento un especial interés por enredarle en sutilezas de filósofos
particularmente de filósofos Islámicos. Me bastará con ofrecerle un par de
ejemplos sencillos y básicos que pueden resultar útiles, incluso a los políticos.
Resulta a todas luces claro que tanto la materia como cualquier objeto no son
conscientes de sí mismos. Cada parte de una estatua de piedra o el aspecto
material del hombre no son concientes de su otra parte, y no es preciso ni
siquiera mencionar que tanto el hombre como el animal son perfectamente
conscientes de su propio entorno. Saben dónde están, son capaces de percibir
aquello que está vivo a su alrededor así como cualquier alteración que se
produzca en el mundo. En consecuencia, existe algo que subyace más allá de la
materia, que existe separado de la materia, que no muere y que sigue vivo cuando
la materia muere. De acuerdo con los dictados de su naturaleza el hombre aspira
a la total perfección y usted es conciente de que el hombre desea llegar a ser
omnipotente en el mundo y no tiene interés por ningún poder que sea
imperfecto. Incluso si el hombre tuviera el control del universo y se afirmase
que hay otro mundo, él desearía por naturaleza lograr el poder y el control
sobre ese otro mundo también.
Así, el hombre, por muy sabio que sea siempre desea alcanzar el conocimiento
cuando oye hablar de otra fuente de sabiduría, por naturaleza ansía conocerla.
En consecuencia, la Omnipotencia y la Omnisciencia (atributos ambos del Altísimo)
deben existir puesto que son tan ansiados por el hombre y este absoluto es Dios.
Alabado sea por Quien todos nosotros nos sentimos conciente o inconscientemente
atraídos aún sin damos cuenta de ello. El ser humano quiere llegar a la Verdad
Absoluta para aniquilarse en Dios. El profundo interés por una vida eterna, que
es inherente a toda persona, indica la existencia de un universo eterno e inmune
a la muerte.
Si S. E. manifestara interés por investigar estos temas puede designar a un
grupo de estudiosos en la materia y remitirlos a los escritos de Alfarabi y
Avicena (Dios los tenga en Su Gloria) concernientes a la filosofía peripatética,
además de los libros de los filósofos occidentales, ya que tales estudios
probarán que el área cubierta por la ley de causa y efecto sobre la cual está
basado todo el conocimiento es racional y no sensorial ni perceptivo y que la
comprensión tanto de los términos universales como de las leyes generales
sobre las que se basa cualquier argumentación es algo racional, no sensorial.
En este sentido podrán además consultar los nobles escritos de Sohravardi
(Dios lo tenga en Su Gloria) sobre “Hikmat al-Ishraq” (La filosofía de las
luces). Este autor dilucida con clarividencia el hecho de que la materia y todo
objeto material necesitan una luz pura totalmente libre de los sentidos; y la
concepción intuitiva de su esencia en el hombre esta definitivamente lejos del
sentido de la percepción. S.E. puede también pedir a los expertos que
consulten la celebérrima obra de Sadr al-Muta’allihi [Mollah Sadra] (con
quien Dios se complazca y lleve junto a los profetas y los piadosos) sobre
filosofía trascendental que le permitirá ver con claridad que la realidad del
conocimiento es ciertamente una entidad separada de la materia así como que
cualquier pensamiento esta separado de la materia. Por tanto ningún pensamiento
estará sometido a las leyes de la materia.
No le Importunaré con más detalles no mencionaré los títulos de obras de
grandes gnósticos islámicos como Ibn Arabi. Si S.E. desea profundizar en las
sutilezas discurridas por este gran pensador le ruego envíe a Qom a un equipo
de expertos duchos en la materia porque en el plazo de pocos años, Dios
mediante, adquirirán el conocimiento de tales sutilezas, tarea imposible sin la
realización de ese viaje.
S.E. señor Gorbachov. Tras mencionar estos puntos preliminares le pido que
profundice seriamente en el Islam, no porque el Islam y los musulmanes necesiten
de su interés sino porque los elevados y universales valores del Islam son los
que pueden confortar y salvar a todas las naciones así como resolver los
problemas fundamentales con los que se enfrenta la humanidad. Una investigación
rigurosa del Islam podría librarle para siempre de problemas como el de
Afganistán y otros de la misma índole. Consideramos a los musulmanes del mundo
entero iguales que los musulmanes de nuestro propio país y por tanto
compartimos un destino común. Al garantizar una relativa libertad religiosa en
algunas de las repúblicas soviéticas prueba usted que ya no cree que la religión
sea el opio del pueblo ¿Es la religión, que ha hecho que Irán sea tan firme e
inquebrantable como una montaña frente a las superpotencias, el opio del
pueblo? ¿Es una religión deseosa de administrar justicia en el mundo y de
librar al hombre de las cadenas materiales y espirituales el opio del pueblo? La
realidad es que una religión que pone el capital material y espiritual de países
islámicos y de los que no lo son a disposición de las superpotencias y de
otras naciones poderosas, y que al mismo tiempo vocifera que la religión debe
estar separada de la política, ésa es ciertamente el opio del pueblo. Tal no
es la verdadera religión, y en efecto, nuestro pueblo califica así a una
religión patrocinada por los norteamericanos.
Para concluir, anuncio explícitamente que la República Islámica de Irán es
la base más grande y poderosa del mundo islámico, capaz de llenar el vacío de
fe existente en vuestro sistema. De cualquier forma, Irán, como en el pasado
respeta y cree en las relaciones bilaterales y de buena vecindad.
Paz y bendiciones para aquellos que buscan la verdad.
Ruhollah al-Musavi al-Jomeini"
Fuente:
IRNA

EL
PUEBLO IRANI RENUEVA SU PACTO CON LOS IDEALES DEL IMAM JOMEINI (I)
Hoy
domingo 4 de junio se cumple el XVIII aniversario del fallecimiento del Imán
ayatolá Ruhollah Jomeini, fundador de la República Islámica de Irán. La
muerte del Líder de la Revolución coincide también con el cuadragésimo
cuarto aniversario del Levantamiento del 15 de Jordad, que es considerada la
primera entrada en escena del ayatolá Jomeini en el panorama de las luchas
contra el régimen de los Pahlevíes y el verdadero germen que desembocó a la
revolución de 1979.
Hoy, los actos más importantes tienen lugar junto a su mausoleo, en el sur de
Teherán, y a tal efecto en estos momentos, decenas de miles iraníes de todas
las capas de la población iraní están celebrando los actos de luto nacionales
que se oficia con ocasión del 18 aniversario del fallecimiento del Imán
Jomeini, líder de la Revolución Islámica, para renovar su pacto con los
ideales y las metas de este movimiento que se inició en 1979.
Los actos, comenzaron ayer y llegarán su auge hoy y mañana porque el martes se
cumple también el 44 aniversario de su primer alzamiento, que desembocó años
después en la revolución islámica.
Según los informes, miles los extranjeros partidarios del Imán Jomeini
participan en los actos, durante los cuales se van a dar conferencias y
seminarios en los que ponentes tanto iraníes como extranjeros van a exponer las
diferentes facetas de la ideología del fundador de la república islámica.
También el Instituto de Propaganda Islámica ha anunciado que durantes estos
dos días celebra para el público cientos actos de diversa índole en los
alrededores del mausoleo del Imán.
Con ocasión de este aniversario, ofrecemos a nuestros lectores un resumen de la
vida del Imán dentro del marco de la historia del Irán contemporáneo.
PERSIA EN LA EPOCA QUE NACIO Y CRECIO
Antes de hablar de la vida del líder de la revolución islámica de Irán, sería
adecuado hacer un breve esbozo del estado político de Persia, poco antes de
nacer, durante su infancia y su primera juventud.
En los diez años que precedieron al nacimiento del Imán Jomeini hubo en el país
numerosos cambios políticos que no serían más que el preludio de lo que se
avecinaba a principios del siglo XX.
En 1892, Naser al-Din Shah se vio obligado a ceder ante la insurrección popular
y abolir el monopolio del tabaco iraní que había concedido a los ingleses a
cambio de una bagatela. Esta insurrección, que fue simplemente más una
revolución “a lo Gandi”, consistía meramente en obedecer una fatwa (edicto
religioso) promulgada por el líder shií, el ayatolá Mirza Shirazi, fatwa que
decía textualmente: “Hoy en Persia, fumar es como luchar contra el Imán de
los Tiempos”.
La fatwa fue seguida fielmente por toda la nación, y todos lo narguiles del país
dejaron de echar humo. Caravasares, salones de té, casas de huéspedes... en
todas partes se recogieron los avios de fumar y se dio la circunstancia de que
hasta los sirvientes del palacio del rey y las mujeres de su harén abandonaron
el tabaco obedeciendo el edicto del ayatolá Shirazi.
Esta primera y victoriosa revolución pasiva acabó con la victoria del pueblo
sobre la voluntad del sha y la fuerza de los ingleses, que no tuvieron otra opción
que ceder y renunciar al monopolio pues no tenían a nadie en concreto contra
quien luchar.
LA REVOLUCIÓN CONTITUCIONAL
Cuatro años más tarde, el 1896, Naser al-Din Shah caía abatido por las balas
de Reza Kermani, un discípulo del carismático Ŷamal al-Din Asadabadi
(al-Afgani), que había sido encarcelado en numerosas ocasiones por las fuerzas
del sha y había sido un encarnizado activista en contra de la concesión del
monopolio del tabaco. Fue sucedido por Mozaffar al-Din Shah que reinó hasta su
prematura muerte en 1907. Fue durante el reinado de éste cuando sucedió en
Persia la llamada Revolución Constitucional. En 1905 un grupo de intelectuales
y religiosos exigían al sha la formación de un parlamento (majlis) y la
redacción de una Constitución que fuera las bases en las que se regiría el
nuevo Estado persa.
La Constitución, a la que tuvo que ceder el sha, venció en un principio, y, en
1906 y 1907 se redactaron los primeros textos de la que sería la primera
Constitución de Persia.
No obstante, todo abocó finalmente en el fracaso. La violenta oposición del
sha, que bombardeó el edificio del Parlamento en 1909, acabó con estos nobles
propósitos, y ello, a pesar de las innumerables insurrecciones armadas que
surgieron por doquier en el país y que luchaban en defensa de la vigencia de la
Constitución. Sin embargo, la semilla ya estaba echada. Este mismo año de 1909
se descubrieron los primeros yacimientos de petróleo, descubrimiento que no
hizo sino acrecentar la presencia extranjera en Persia y cambiar su historia a
lo largo de todo el siglo XX, y quizás también del siglo XXI.
En 1914 se declaró en Europa la I Guerra Mundial y por esa fecha la dinastía
Qayar, que reinaba los destinos de Persia desde finales del siglo XVIII, estaba
herida de muerte, y, en 1925, el joven seminarista Ruhollah Jomeini fue testigo
del cambio de dinastía y de la subida al trono del sargento cosaco Reza Jan,
llamado luego Reza Shah, cuya política de occidentalización del país tanto
airó al clero y a los iraníes más piadosos.
Es cierto que la caída de la dinastía Qayar significaba el derrumbamiento de
un régimen corrupto y señorial, pero también significaba la creación de una
dictadura cruel que no hacía más que suplantar a los señores Qayar que antes
ostentaban el poder.
Fuente: IRNA
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