El
sheij Seied Abda]a Madina, autoridad religiosa de la Asociación Argentino Islámica y
director de la Mezquita Al-Imam, de Cañuelas, llegó el jueves a
Villaguay, en el marco de una visita que culminará hoy cuando participe
de un acto ecuménico e interreligioso por la paz en la Plaza 25 de
Mayo.
Acompañado por su esposa y por el
vicepresidente de la Sociedad Sirio Árabe local, Roberto Santomil, el
sheij visitó ayer la redacción de El Pueblo y, en una extensa entrevista,
consideró como “un contrasentido pensar que un musulmán haya
cometido atentados como los de Nueva York, al tiempo que cuestioné el
ataque estadounidense a Afganistán.
“El Corán es claro y contundente. Dice:
‘No agredas, porque Dios no estima a los agresores’. A los
musulmanes no les está permitida la posibilidad de agredir, porque a
Dios no le gustan los agresores”.
Con esa frase contundente el sheij rechazó la
posibilidad de que los autores de los atentados contra las Torres
Gemelas de Nueva York y contra el Pentágono hayan sido personas
practicantes de la religión islámica.
Recordó
que se han mostrado videos donde aparecen los supuestos terroristas
bailando y bebiendo alcohol y sostuvo que “carece de lógica pensar
que un musulmán que no respeta los preceptos de su religión llegue a
inmolarse en nombre de ella”.
Opinó que existe una campaña de desinformación
—liderada por las grandes cadenas mediáticas norteamericanas—,
tendiente a confundir a la población acerca de los fundamentos de la
religión islámica.
“Se habla muchas veces de los musulmanes que
se van a inmolar en el nombre de Allah. El Islam es taxativo en este
sentido: dice que aquel que se suicida va derecho al infierno. Entonces,
una persona que cree en Dios nunca va a suicidarse porque sabe cuál es
la consecuencia de ese acto”, explicó.
Y puso otro ejemplo sobre esa supuesta campaña
desinformativa. “En uno de los videos de Bin Laden, él dice ‘testifico
que no hay dios sino Dios y que Mahoma es el mensajero de Dios’,
mientras la traducción de la televisión decía: ‘vamos a matar a
todos los infieles’. El espectador común, que no conoce el idioma árabe,
obviamente se forma una imagen atemorizante. Pero el que conoce el árabe
se asusta por un motivo distinto: por las barbaridades que están
cometiendo esos medios de comunicación”, señaló.
Tras calificar los atentados del 11 de
septiembre como “aberrantes, criminales y repudiables desde todo punto
de vista”, el sheij Seied Abdala Madina consideró que la respuesta
norteamericana constituye “un ataque injusto” y opinó que persigue
intereses materiales muy concretos.
Recordó que los talibanes fueron
“alimentados y fortalecidos” por Norteamérica cuando la Unión Soviética
pretendía invadir el territorio afgano. “Los Estados Unidos proveyeron
de todo el armamento y dinero a los talibanes para que expulsaran a los
rusos de ese lugar. Y lo hicieron porque quieren instalar sus bases allí.
Es que, aunque superficialmente Afganistán ofrezca un panorama de
extrema pobreza y desierto, es una zona estratégica y muy rica en petróleo”,
dijo.
La
Yihad
Acerca
de la Guerra Santa convocada por religiosos afganos, el sheij aclaró
que "no se trata de que los musulmanes van a salir a tirar bombas
por todo el mundo".
"La
palabra Yihad está expresada en el Corán pero no la traducimos como
Guerra Santa sino como Lucha Sagrada. Hay dos tipos de Yihad: una es la
lucha sagrada más grande, que es la que uno hace contra uno mismo,
contra los males innatos que cada uno tiene. También está la 'pequeña
lucha', que implica que cuando un país musulmán es agredido o atacado,
todo musulmán tiene derecho a defenderse", explicó.
"La
pequeña lucha sagrada se podría librar en este momento en el
territorio donde se está registrando la agresión de los Estados
Unidos. Y no quiere decir esto que los musulmanes van a salir a poner
bombas en todo el mundo como se pretende hacer creer a la gente. Ahora,
si Estados Unidos pretende, como lo ha dejado entender, llevar la guerra
hacia otros lugares, cada nación atacada se va a defender y la Yihad se
va a ampliar tanto como se extienda la agresión norteamericana",
agregó.
"Nosotros
condenamos tanto las muertes de las personas que estaban en las torres
gemelas como las que sufre el pueblo palestino. Veinte mil, mil o un
solo muerto, victima inocente, es condenable. En Palestina todos los
días mueren niños, ancianos y mujeres. Y el llamado 'mundo civilizado'
hace la vista gorda. Entonces, ¿dónde están los derechos humanos
cuando se matan palestinos?", se preguntó.